Te Quiero sin Porqués

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En estas fechas tan señaladas parece ser que muchos niños sufren estrés traumático, no porque las muñecas de Famosa se dirijan al portal o porque vuelva a casa otra vez el tío del Almendro (que ya debe de tener una edad), ni siquiera porque Chencho no aparezca por ningún lado. Los niños temen la visita al paje de los Reyes Magos de Preciados, que cada año, antes de recoger la carta, elevando a cámara lenta la ceja izquierda, repite la fatídica cuestión: ¿Y has sido bueno este año?. El pobre animalito que se acaba de comer una cola a bajo cero enterrado en varias decenas de capas de lana, bajo la humillación del pasamontañas rojo de motivos navideños, vuelve a casa aterrorizado, porque tal o cual día dejó la cama sin hacer o las lentejas a medio comer, y ante la pregunta del rey, se ha callado como un bendito. Al llegar a casa los remordimientos van subiendo de tono hasta que, en medio de la noche, cobran vida en forma de dependientas del Toys R Us que, con la voz de Leticia Savater, repiten: carbón, te van a traer carbooooón.

Navegando por “la internet “he encontrado una iniciativa para que los adultos dejemos de tergiversar esta fiesta originariamente mágica en nuestro favor, y permitamos que los Reyes les traigan regalos a nuestros niños sin chantaje emocional de por medio. Yo he querido unirme a este sentir: http://hassidobueno.org/. Si entramos en la dinámica del chantage, a lo mejor consegumos que se hagan la cama, pero el daño colateral no merece la pena. Además de robarles una fiesta que les corresponde por derecho, estamos enseñando a nuestros hijos un amor muy precario, que sólo funciona por intercambio: “Te quiero si…”  Si queremos que nuestro mundo cambie, que nuestros hijos cuiden el entorno y construyan una sociedad menos egoísta, consumista y atemorizada de la que fuimos nosotros, debemos empezar por la base del tronco, en este caso del árbol de navidad. Démosle el mejor regalo a nuestros pequeños: Acabemos con la culpa y otros inventos con fines benéficos únicamente para los padres. Queramos a nuestros hijos sin condiciones. Dejemos a los Reyes hacer su trabajo en paz y enseñemos a la próxima generación que con el amor no se comercia. Te quiero sin porqués, es un bonito comienzo. Esta es mi primera Navidad con la pequeña J. Mis padres lo hicieron taaaaaan bien, que el año pasado nos pasaron el testigo real, en una ceremonia no exenta de una carta maravillosa y alguna  que otra lágrima. Ahora tengo una misión de alto riesgo, hacerlo todavía si cabe, mejor. Sé que no va a ser fácil, pero vamos a por ello: Vamos a empezar por cambiar el discurso. Se encienden las luces, suena el ropoponpón, cojo carrerilla: ¡Feliz Navidad!.

Acerca de motherland mamífera

Virginia Mosquera Nació en Madrid en 1974. Graduada en CC de la Información, cursó un postgrado de tres años en la Escuela de letras, además de los seminarios “Story” y “TV Series” by Robert McKee. Escritora. Creativa. Guionista. Percusionista y recientemente, madre de dos hijos. En la actualidad trabaja como directora creativa en una agencia de publicidad. A veces, en la ventana, toca el ukelele.
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2 respuestas a Te Quiero sin Porqués

  1. kkwete dijo:

    Respeto tu punto de vista, pero estoy en total desacuerdo. A mis hijos les enseño q sus actos tienen consecuencias y les enseño a escuchar “no” cuando corresponde. Si hacen algo mal por activa o por pasiva, por supuesto en la medida en que ellos pueden hacerlo muy distinto a un adulto, tiene sus consecuencias. Esto a mi no me dejó nibgun traunma y tampoco creo q se lo vaya a dejar a mus hijos. He visto muchos niños a los q “maltratan” dandoles todo y futuros adultos frustados a los q ahora no les dicen no a nada. Cada cual sabrá y es libre de educar como mejor cree y piensa, pero somos respobsables

    • Querida kkwete, perdona por la tardanza, yo tambien respeto mucho lo que dices , pero creo que quizá no nos hemos entendido, cuando hablo de amor precario, hablo de amor en condicional, es decir: te quiero si… si haces la cama, si te comes la papilla, si le das un beso a la abuelita, quiero decir que EL AMOR, ASÍ EN MAYÚSCULAS, no es bueno usarlo como moneda de cambio. Por supuesto que hay que enseñar, el no y el sí y el bueno y el malo y hasta el feo, pero no con un te quiero de por medio, son negociados distintos. Yo prefiero te quiero como eres, hagas lo que hagas, seas quien seas. De cualquier forma gracias por expresar tu opinión, y sobre todo gracias por leerme. Un abrazo

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