El desván de los recuerdos, (Jung para bebés)

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Ali, la abuela viajera, se dedica a volar de un país a otro llevando y trayendo cosas increíbles en su maleta plateada. Lo último que se ha traído, nada más y nada menos que de Brasil, es el verano. Tu abuela Ali, aterrizó en Barajas hace unos días y cuando puso los pies en tierra, el mundo se hizo verano. Y no un verano cualquiera, J, El Primer Verano de tu pequeñísima e importantísima vida. Aunque naciste en Julio, pasamos tus primeros meses metidos los tres en casa, así que no puedo decir que sepas lo que es un verano de sol radiante, mar cristalino, atardeceres interminables y brisa de agosto. Por lo tanto, como éste va a ser el primero, quiero fotografiarlo bien, para que quede almacenado en una de esas alcobas de tu remotísima memoria, que pertenecerán al inconsciente de la persona que serás. Ahí es nada. J, tu serás el resultado de, entre otras cosas, este primer año de vida. Como un gran desván, tu inconsciente está almacenando toneladas de información que serán los pilares de tu felicidad (Diosmediante, si lo hacemos bien), aunque de mayor, nadie baje a removerlo y el polvo lo sumerja en el olvido. Por eso cada vez que me dicen: NO hagas tal o cual cosa, si no se entera… Yo pienso, darling, con el debido respeto, la/el que no se entera eres tú… ¿o es que no ves a Punset?. Los 3 primeros años, el bebé sienta las bases de lo que será la edificación más vulnerable de su existencia, su autoestima. Es decir, que ese bollito adorable, está aprendiendo las infinitas declinaciones del amor, siguiendo los pasos de sus papás. Habitaciones que hay que amueblar con cuidado, son las celdillas del inconsciente. Por eso, es tan importante almacenar ahí sólo cosas bonitas, como veranos en Menorca, cumpleaños con velitas y padres que se besan. Por eso es fundamental no discutir delante suya, demostrarle amor incondicional y acudir siempre que te necesite, sin juzgarte. Aunque parezca que se hace a fondo perdido, la psicología moderna ha demostrado que no, que el bebé hace copiaypega de todo, DE TODO, o lo que es lo mismo, que no lo recuerde, no significa que no deje profunda huella. De hecho la ciencia dice que importa más el impacto de los sentimientos abstractos que de los físicos, es decir que dejar llorar a un bebé en soledad, produciría un impacto similar a no darle de comer. Es más, el bebé desatendido siente la misma desprotección y activa los mismos mecanismos cerebrales que el adulto frente al desamor. Cada vez que siente desamparo, su inconsciente abre una carpeta nueva y archiva para siempre, (horas de psicoanálisis y un chorreo de pasta, le va a costar encontrarlos de mayor). Por eso, cuando una mamá acude a la llamada de un bebé y le toma en brazos NO LE VICIA. Dejarle llorar bajo el viejo argumento de SE TIENE QUE ACOSTUMBRAR, vendría a ser como si tus amigas NO viniera a consolarte a casa con un litro de helado ultracalórico, o el ya clásico pack de 6 cervezas, cuando el malababa tu novio te rompe el corazón, con la excusa de que te tienes que acostumbrar, mari, que luego te vicias. (Ojito con la mal llamada “sabiduria popular”, que tambien aseguraba que al tierra era plana). J, Cogiéndote en brazos, explicándote las cosas, diciéndote que te queremos (de aquí a la luna y vuelta otra vez), reforzando mensajes positivos, intentamos apoyarte para que te muevas por el mundo con la seguridad, del que sabe que es un lugar acogedor. Un lugar que te espera con los brazos abiertos, dónde los seres queridos no se abandonan, los padres se aman y las abuelas viajan de un lado a otro del globo, trayendo y llevando estaciones, mares de nubes, tartas de cumpleaños y trillones de fotos, para adornar las paredes de un inconsciente luminoso, dónde el eco de tus carcajadas suena por los pasillos, junto a aquella melodía de Caetano Veloso que decía… Cantando eu mando a tristeza embora…

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Acerca de motherland mamífera

Virginia Mosquera Nació en Madrid en 1974. Graduada en CC de la Información, cursó un postgrado de tres años en la Escuela de letras, además de los seminarios “Story” y “TV Series” by Robert McKee. Escritora. Creativa. Guionista. Percusionista y recientemente, madre de dos hijos. En la actualidad trabaja como directora creativa en una agencia de publicidad. A veces, en la ventana, toca el ukelele.
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4 respuestas a El desván de los recuerdos, (Jung para bebés)

  1. karmen dijo:

    Que exquisitez! Me gusta como de manera tan sencilla , divertida y positiva se habla de la importancia de los primeros años de vida. Totalmente de acuerdo.

  2. Malena dijo:

    Estimada mamífera , tu percepción de la crianza es sincera y sobrecogedora. No puedo más que estar de acuerdo contigo , así que por favor continúa compartiendo con el mundo medio humano medio animal esas ráfagas de lucidez que toda madre adquiere . Un abrazo una mamífera con tres cachorros humanos de 4,3 y 1 año en continuo puerperio emocional.

    • mamífera dijo:

      Abrazo de vuelta súper mami y millones de gracias x leernos. Que maravilla compartir algo tan grande, verdad. Feliz puerperio amiga. Ahí estamos todas. Abrazo mamífero

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