Súper heroínas de la vida real, ¡arriba esos pubis!

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A ojos de la población civil, esto de ser madre podría parecer poca cosa, vamos eso que se ve en las fotos del Hola o en las series de la tele. Sin embargo en la vida real, pueden verse a esos especímenes que caminan arrastrando un carrito calle arriba, con la ojera vista y la mirada perdida en un niño que a unos metros de distancia practica el escapismo y el vuelo sin motor. Probablemente tenga un master, pero nadie reconoce la titánica labor social que cumple desde las 7 am. Es un ser que duerme con los ojos abiertos, pasa todo el día con criaturas que sólo dicen 3 palabras y papá incluso cuando señalan a Rajoy, puede parecer fácil, pero ángeles del cielo, es un trabajo de súper héroes, nada que ver con lo que te habían contado. De hecho mola mucho más. Mola ser el súper héroe de la vida de alguien. Mola esa mirada que te clava tu hija cuando te ve a cien metros de distancia, cuando te localiza de lejos, esa que dice tú eres lo más, aunque esté a punto de tragarme todas las colillas de este parque del demonio. Es lo siguiente a magnífico ser tan importante en la vida de alguien. Eso tampoco lo esperaba. Y esa mirada de amor loco, cuando se lanza a tus brazos sin miedo a caer al suelo, sólo para que no la dejes en tierra, que no te vayas sin ella, a tu mundo fascinante de madre. Ahora bien, ser el reflejo de las imitaciones de tu miniyo, es toda una responsabilidad. Ella es un espejo y tú te estás mirando todo el día en sus gestos. He descubierto gracias a mi hija que resoplo demasiado, que me quejo demasiado, que río y sonrío bastante y que soy más bien besucona. Mi hija de 14 meses me lo cuenta todo de mí. Es nuestro secreto. Es mi miniyo, en versión 2.o y en beta. Está ahí copiando todo, verificando la información y devolviéndome a cada reporte, con sus anotaciones. Somos una máquina perfecta. Yo la enseño y ella me libera. Los hijos te liberan de una vida dónde tú eras el protagonista y aunque pueda parecer aterrador abandonar todo lo que te interesaba en la vida al 90 %, es en cierta forma, un alivio. Ahora eres el invitado especial, no el prota. Entras y sales de la historia de tu hija, pero tu vida gira entorno a ella. Se acabó el “no sé que voy a hacer con mi vida”, ahora lo sabes, vas a hacer el puré, darle de cenar, bañarle, teta y a dormir. Y lo cierto es que cada día que lo consigues, es toda una toda hazaña. Tu mini hazaña, porque tú estabas programada para otra cosa. Una vida de teleserie, donde las mamis lucen siempre melena ahuecada, ojera planchada, se llevan de cine con sus santos y resuelven todos los entuertos sin salirse de la talla 34. Tampoco eres una super woman de Armas de mujer con un cuerpo para los negocios y otro para el pecado… (corramos un tupidísimo velo). No, darling, ahora eres una súper héroe, una de la vida real. Para empezar nunca te puedes venir abajo, tienes que vencer a la adversidad, no puedes estar cansada o de malhumor, no vale desperdiciar un día y tienes que ser un ejemplo para tu copypaste a cada momento, lo que te obliga a ser súper mejor y estar súper vitaminada y mineralizada, y no no no puedes discutir con tu santo, al menos delante de ella. Así que tu vida mejora. Y aunque lleves una maleta cargada de preocupaciones, días sin dormir, discusiones y Dalsy, no se te puede notar. Lo que al final del día, deja un saldo siempre positivo en tu cuenta, porque todas sabemos que la mayor parte de problemas no se resuelven, se aprende a convivir con ellos, como la típica discusión de pareja que vuelve y vuelve en cada pelea, y se disuelve sola, cuando pasa la tormenta, porque es un cul de sac, vuestro particular patio de atrás. Ser madres es el regalo que nos da la vida. Es ese bonus track, que resulta ser el temazo del disco. Porque eso tampoco te lo cuenta nadie y mola. Hoy me siento súper fuerte, porque tengo más preocupaciones que nunca, una luxación en la espalda y una pila de cosas pendientes, pero mi hija me ha enseñado que soy su súper heroína, su maxicalquito, así que no me queda otra que sí o sí, creerme que vamos a poder con todo mamis de la vida, porque la verdad es que vamos a poder con todo y con más.

Acerca de motherland mamífera

Virginia Mosquera Nació en Madrid en 1974. Graduada en CC de la Información, cursó un postgrado de tres años en la Escuela de letras, además de los seminarios “Story” y “TV Series” by Robert McKee. Escritora. Creativa. Guionista. Percusionista y recientemente, madre de dos hijos. En la actualidad trabaja como directora creativa en una agencia de publicidad. A veces, en la ventana, toca el ukelele.
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7 respuestas a Súper heroínas de la vida real, ¡arriba esos pubis!

  1. Itsaso dijo:

    Bravo, bravo, bravo!!!!!! No se puede explicar mejor! Y que me dices de la mirada “sitevasahoraymedejasaquimemuero” según se gira como a camara lenta buscando que le salves… es genial como luego desde la seguridad de estar en brazos de mama, te mira totalmente convencida de que eres su superheroe mas mejor, su persona favorita, lo eres TODO! Yo me derrito cada vez que me mira así. O cuando ya en la cama, tomando tetita, mira hacia arriba, me coge la cara con su manita y me sonrie con esa ternura… Si que mola si…

  2. Carmen dijo:

    Molas mucho mamífera, no me extraña que haya quien intente imitarte. Un beso!

  3. bauluzida dijo:

    precioso, como siempre 😉

  4. paloma dijo:

    Lllllllaaaaa tela mamifera! Me has hecho llorar! Otra vez agradezco que escribas….sos una crack!! Mi mini yo tiene 15 meses y me ha cambiado la vida!

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