Querida Jota

Algún día sabrás, porque aún no lo sabes, que cuando eres padre no comes huevos, más bien los cenas con suerte, de vez en cuando. Y es que cada día, como decía Marais, es un camino sin retorno: Suena el despertador, baños, desayunos, atascos, estrés, reunión, mails, recados, listas de cosas, llamadas, compras, comidas, más reuniones, recogidas, abrazos, juegos, mails, baños, cenas, mails, cuentos, cuentos, cuentos y una canción, no, otra más… hasta el infinito y más allá. Cada noche, al apagar la luz te sientes como si acabaras de leer la última página de  “Guerra y paz”, es más, como si te hubieras leído el librísimo del bueno de Tolstoi en un sólo día. Apagas la luz, sueltas un suspiro y te dejas caer en el sofá, tachando mentalmente con una equis el día de hoy. Uno más te dices, hemos sobrevivido a otro, como si alguien pudiera escucharte. Y te dejas caer sobre cualquier lectura miscelánea, en brazos del Facebook o la peor película de la historia. Todo te recoge con lo brazos abiertos. Y tú, como Alicia, vas cayendo por un túnel en el que todo flota, las facturas que no se pagan solas, el cliente que ha tirado la campaña, tu santo que no te entiende, las listas de cosas que no consigues tachar, las canas que no se tiñen solas, las amigas que no ves, las rebajas que no fuiste, los libros pendientes, los whatssaps que no respondes… todas las cosas que no has podido hacer en todo el día, el mes, el año… los libros que no escribes, las canciones que no terminas o los planes que no cuajan, caen libremente a tu alrededor como copos de nieve en una bola de cristal. Nada te abandona del todo, pero todo flota a tu al rededor, inaccesible, tan lejos, tan cerca… Entonces te duermes acariciando la lycra de tu pijama de Oysho barato, que compraste confiando en que no le saldrían pelotillas, mientras piensas que si todavía acaricias tus sueños es que al menos siguen cerca, sólo hay que buscarle un hueco a la persona que tú eres.

alice-in-wonderland_2-1800

Como sea.

Acerca de motherland mamífera

Virginia Mosquera Nació en Madrid en 1974. Graduada en CC de la Información, cursó un postgrado de tres años en la Escuela de letras, además de los seminarios “Story” y “TV Series” by Robert McKee. Escritora. Creativa. Guionista. Percusionista y recientemente, madre de dos hijos. En la actualidad trabaja como directora creativa en una agencia de publicidad. A veces, en la ventana, toca el ukelele.
Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

6 respuestas a Querida Jota

  1. minenamalena dijo:

    Querida,como consigues plasmar en palabras mi vida desde q soy mama? Voy a creer realmente q estas detrás de mi espejo!!! Besicos mil y gracias por sacarme una sonrisa socarrona!!

  2. yademasmama dijo:

    Cómo me siento identificada. Todo pasa a velocidad a mi lado y no consigo llegar a todo. Me mareo con esta velocidad pero también me lamento por todo lo que no volverá. Ánimo y besos

  3. Anónimo dijo:

    Es un mal en el que vivimos. Debemos estar a todo y además hacerlo perfecto. Sin darnos cuenta nos han inculcado que sin nosotros el resto no puede ser (y digo “nosotros” porque a ellos también les pasa en el mundo laboral). Pues bien, no es cierto. Si por cualquier cosa decidiéramos largarnos nuestro entorno se reajustaría para seguir sin nosotros. Voto por ser prescindible. Voto por largarme virtualmente. Voto por elegir de esa lista interminable dos cosas, y a las demás… qué esperen hasta que me canse de lo que he elegido, que seguro que se apañarán sin mi.

    Ánimo Virginia!

    Mil abrazos,
    Zara

  4. Sarah dijo:

    ay, me ha llegado al alma.

  5. me identifico perfectamente. Pero de un tiempo a esta parte he intentando poner sencillamente otra velocidad. Sigo sin llegar a todo y acumulando pendientes en mi lista de tareas. Pero intento no sentir que voy corriendo todo el dia. sencillamente, mi día tiene varias “parcelas” que voy disfrutando: mañanas preparándose, trabajo, comer, salidas con las niñas, baños y cenas, dormidas y…si no me duermo yo, es hora de esos pendientes. Y si no se puede, ni lo pienso. Otro día será. Intento no “tachar” el día sin darme cuenta como pasan, sino disfrutarlo sin dejar que pase tan rápido. ¿como lo he cambiado? en realidad no sé muy bien. 🙂

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s