Carta a mi pequeña princesa destronada

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Desde que llegamos a casa con tu minúsculo hermano de (ahora) 3 meses y medio, no has hecho más que enviar regalos. Nos has regalado lo más preciado que tiene un ser humano: tu espacio personal, tu reino. Nos has cedido tu cama para que duerma el bebé, nos has dado sin pestañear todo el tiempo que te dedicábamos a ti para que el bebé no se sintiera solo en casa, dejara de llorar y durmiera tranquilo. Nos has regalado tu sonrisa incombustible, tu felicidad inocente y hasta tus legítimas lágrimas para que el niño, que ahora es tu hermano, ocupara la mitad exacta del espacio que le correspondía, echándote a un lado discretamente para que él también cupiera en nuestro tren. A pesar de la semana de UCI, de las noches sin dormir, de los cólicos y las 24hours party teta, siempre me has devuelto una sonrisa y un ramito de palabras de ánimo. Tus abrazos han sido mi gasolina. Tus ojos claros y sinceros, mi pequeño balneario. Y claro que has tenido tus momentillos, gracias a Dios no eres un replicante, pero has sabido expresarlos con una madurez que espero alcanzar cuando yo también sea mayor como tú, La hermana de tres años. Tu belleza es el remedio a todo lo que nos ocurre. Tu sentido del amor y tu lealtad son como el cielo estrellado de nuestras noches de cuentos y almohada. Y ahora me doy cuenta, el día que naciste hice de mis hijos mi reino, a pesar de la carrera y los honoris causa, del dinero y sus sucedáneos… pero tú y tu delicada presencia de princesa que se hizo a un lado para que Telmo tuviera lugar, sois mi tierra prometida. Tu hermano tiene tanta suerte como tú. Mi querida niña, gracias por tu generosidad.

Acerca de motherland mamífera

Virginia Mosquera Nació en Madrid en 1974. Graduada en CC de la Información, cursó un postgrado de tres años en la Escuela de letras, además de los seminarios “Story” y “TV Series” by Robert McKee. Escritora. Creativa. Guionista. Percusionista y recientemente, madre de dos hijos. En la actualidad trabaja como directora creativa en una agencia de publicidad. A veces, en la ventana, toca el ukelele.
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12 respuestas a Carta a mi pequeña princesa destronada

  1. dercluracan dijo:

    su sentido del amor ❤️

  2. Que bonito! Ceder espacio tiene que ser muy complicado tan peques y que lo haga tan feliz es algo precioso ¡Es una súper hermana mayor!

  3. Anónimo dijo:

    Precioso….como todo lo que escribes.
    Gracias.
    Gracias por plasmar en palabras lo que mi corazón siente.
    Enhorabuena por tus dos tesoros.

  4. MARIA JOSÈ dijo:

    Nuestros hijos nacen sabiendo y nos enseñan más que nosotros a ellos. Es increible. Disfruta de tu preciosa princesa y de su hermano.

  5. Anónimo dijo:

    Y a medida que vamos creciendo a su lado, nuestros hijos se van convirtiendo en nuestro mejor maestro…. la vida se ensancha al ladito de esos seres que nos la muestran desde miles de ángulos. QUÉ GRANDE ERES, más desde que tu horizonte se expandió

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