y para los tiempos que corren

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nuevo poster para los grandes olvidados

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Y otro poster más

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Ya tenemos poster

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Hoy en Masmujeresaseguir

Captura de pantalla 2017-10-05 a las 13.43.14

aquí puedes seguir la entrevista completa

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greguebeberías

–¿Me perdonas, chiquitín, por llegar tan tarde  del trabajo hoy?

–Sí, perdona, mamá

 

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Maravillosa Isabel Coixet

Captura de pantalla 2017-09-18 a las 13.57.29

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Chocolate-chocolate chip

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Corrían los 90 cuando la descubriste. Entraste en los Ideal con la peli empezada y sin acompañante. Te habían plantado, quizá porque llegaste tarde, bendita juventud, llegaste tarde a casi todo, madurez incluida. Pero aquel día lluvioso (seguro que llovía) viste dos veces Cosas que nunca te dije, tal vez porque no te podías mover del asiento, tal vez porque tenías los ojos llorosos y te dejaron quedarte . Y allí te encontraste: apoyada en el frigo del súper –porque no tenían tu helado favorito, chocolate chocolate chip, charlando con el tipo del teléfono de la esperanza, grabando palabras para nadie. Nunca una película te había atravesado de esa forma. Eras ella en todas su frases. Eras todos los personajes, pero sobre todo eras eso que no se decían. Desde entonces cada vez que alguien te rompía el corazón te comprabas una tarrina de helado y te arropabas en esa peli, que te acompañó de casa en casa, de ruptura en ruptura (incluida la de tus padres) y más de una noche te salvó la vida. Después vinieron más películas y en todas encontraste una tabla da salvación para tus naufragios. Al poco de La vida secreta de las palabras, tuviste la suerte de conocerla. Fue rodando un spot de mujeres que se escondían “en su ropa” y toda tu admiración se tradujo en una suerte de amistad profesional, porque las personas son siempre mejores que las ideas, incluso que sus obras. Esa sensibilidad para retratar a los invisibles– y que tire la primera piedra aquel que no lo sea, bajo capas y capas de palabrería–, esa desolación y esa capacidad de arropar con una sola frase.

Quise decirle tantas cosas que al final nunca le dije nada, pero las películas, los libros y algunas conversaciones nos salvan la vida.

Quisiera darle las gracias por la belleza de sus historias, por toda esa poesía que se encoge de hombros bajo la sencillez de sus argumentos. Pero no lo hice.

Ahora tengo otras cosas que no decirle, porque se ha tomado la molestia de sumergirse en mi libro y buscar, aunque sea ínfimo, algo de ella en él.

Cuando alguien a quien admiras tanto se lee tu libro y le gusta, el mundo se pone boca abajo. Las palabras se caen de los bolsillos, lo que nunca dijiste encuentra su sitio. Entonces solo te queda poner un gracias en la palma de tu mano y soplar…

g              r                 a      c               i              a                      s

#graciasisabelcoixet #chocolatechocolatechipforever #estoesasi

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Escucha a virginia mosquera en radio 3. Motherland, la voz de una generacion de madres, la novela spoiler de la maternidad

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Un paseo a la Radio

Suena el despertador. No sabes ni que hora es, porque has pasado la noche con dos niños, como dos fardos tumbados sobre tu cuerpo. Te duchas mientras un fugaz pensamiento atraviesa el chorro de agua: “creo que no cargué el móvil anoche, de hecho ni lo saqué del bolso”, un triunfo para la vida cotidiana muy poco práctico para llegar al otro lado de la ciudad a tiempo. Te vistes para dar buena impresión y te plantas en la A1 con un café en un termo que no se cierra y 6% de batería en el teléfono. La siempre entusiasta voz del GPS de tu teléfono, te va llevando como si fueras un títere tirado de la cuerda. –¿Y qué les vas a decir?– te preguntas en el momento justo en el que te pasas la salida de la autopista y el smartphone se queda frito. Tu nivel de exigencia para esta mañana ha quedado reducido a “llegar”, ni siquiera a tiempo, sólo “llegar”.

Pero sigues y milagrosamente te das cuenta de que hay algo al borde de la carretera que se llama “señales”. Te dejas llevar casi instintivamente de forma analógica a tu destino. Después de preguntar a seis personas y cambiar tres veces de dirección, con el café aún intacto, acabas llegando a la puerta donde te han reservado un sitio, nada más y nada menos que en Radio nacional. La misma radio en la que tu madre ganó un premio cuando era pequeña,  la misma que escuchas cada mañana. Y hoy estás ahí dentro del aparatito ese que escupe las palabras y suelta las canciones. La magia de la radio.

Se lo has dicho a poca gente quizá porque no te da la vida, quizá porque de alguna forma sientes, que estar aquí es suficiente. Que te sientan y te pongan los cascos es suficiente. Que te digan lo mucho que les ha gustado tu libro y comprobar por los post-its que efectivamente lo han incluso subrayado, leer los tuits de la gente en directo desborda expectativas.

Les gusta eso de que vas a hacer el gran spoiler de la maternidad, y también lo de que los padres son las nuevas madres, entienden que hace años que no duermes y tus lecturas van del dalsy al apiretal, y ríen al escuchar que ser jefe está sobrevalorado.

–Hace mucho que no me reía tanto con un libro– eso lo dice ella, la periodista. –No me imaginaba que la maternidad fuera tan cañera, eso lo dice él. –Ni tan bonita, añade ella con su melena lacia a sus escasos 27 años, me has echo plantearme cosas. –No somos padres, pero nos ha llegado, nos ha llegado de verdad. Eso lo dicen los dos. Y lo que yo siento, según me pongo los cascos, mirando los tuits de las madres en directo, que aseguran que en mi libro se ven retratadas como espejos, es que, la que he llegado de verdad a algún sitio soy yo, no hay mejor lugar para un escritor que el corazón del que generosamente te lee.

Autor: Virginia Mosquera. TítuloMotherlandEditorial: La esfera de libros. VentaAmazonFnac y Casa del libro

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